· 4 min de lectura
La idoneidad del perito, en manos del perito
Los requisitos formales permiten acceder a la función de perito de oficio, pero la verdadera idoneidad exige algo más: formación, actualización, responsabilidad y ética profesional. Cuando una intervención puede tener consecuencias importantes en la vida de las personas, corresponde al propio perito preguntarse si cuenta con los conocimientos necesarios para asumirla y, sobre todo, reconocer los límites de su saber y saber cuándo puede intervenir y cuándo no. De eso trata este artículo: de pensar la idoneidad no solo como una condición formal, sino como una responsabilidad que el perito asume cada vez que acepta una designación. Porque estar habilitado permite ejercer; estar preparado exige formarse.
Leer artículo